Nuestro primer proyecto, en 2013, marcó el inicio de una nueva forma de construir. En un patio de naranjos dentro de una propiedad del siglo XIX, surgió la necesidad de crear oficinas adicionales sin intervenir de manera invasiva el entorno ni detener la operación del lugar.
La solución fue un contenedor de 40 pies transformado en oficina para 12 personas, instalado con precisión entre la vegetación existente. Un proyecto que combinó eficiencia, respeto por el entorno y una visión distinta de la construcción.
VER MÁS
El proyecto nació en un contexto poco convencional. La idea de colocar un contenedor en un entorno histórico rodeado de naranjos resultaba, en principio, inusual. Sin embargo, las restricciones normativas, la complejidad de una obra tradicional y la necesidad de mantener la operación del espacio hicieron que la solución modular fuera la mejor alternativa.
Aprovechando la temporada de verano, se inició la construcción de un espacio diseñado para albergar a 12 personas. Para lograrlo, fue necesario reubicar cuidadosamente dos naranjos dentro del mismo terreno, preservando la esencia del lugar. La instalación del contenedor de 40 pies High Cube se realizó con precisión, respetando tanto la vegetación como la orientación adecuada para el confort térmico.
En un plazo de un mes, el proyecto quedó concluido. Se implementaron soluciones para mejorar el desempeño térmico, como una malla sombra en el techo y un falso plafón con aislamiento en el interior. Las paredes originales del contenedor se mantuvieron, al no recibir incidencia directa del sol, y el piso existente se conservó por su buen estado.
El espacio se dividió en tres áreas independientes, cada una equipada con aire acondicionado para garantizar confort y flexibilidad de uso. En el exterior, se utilizó pintura automotriz para reducir el mantenimiento, y se incorporó una fachada de madera tropical como elemento distintivo, visible desde distintos ángulos.
Con el tiempo, esta oficina se ha convertido en una de las favoritas, especialmente entre los usuarios más jóvenes, gracias a su conexión directa con la naturaleza, su carácter único y su enfoque sustentable.
Este proyecto no solo resolvió una necesidad inmediata, sino que sentó las bases de lo que hoy define nuestra forma de entender la arquitectura modular.



