Una tienda de materiales de construcción enfrentaba una necesidad urgente: habilitar espacio de trabajo para 8 personas sin contar con terreno disponible. La única opción viable era construir sobre el área de estacionamiento existente.
La solución fue una oficina elevada, instalada sobre columnas y conectada a la azotea del edificio, logrando un espacio funcional, rápido de ejecutar y sin afectar la operación del sitio. El proyecto se entregó en solo tres semanas.
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El reto principal del proyecto fue resolver una necesidad inmediata de espacio en un entorno completamente saturado, donde no existía superficie disponible para construir a nivel de suelo.
A partir de este contexto, se propuso una solución elevada: instalar un módulo sobre cuatro columnas estructurales, aprovechando el espacio aéreo del estacionamiento sin interferir con su uso diario. Esta estrategia permitió mantener la operación del negocio intacta mientras se incorporaba nueva área de trabajo.
El acceso al módulo se resolvió de forma eficiente mediante la conexión directa con la azotea de las oficinas existentes, evitando intervenciones complejas y optimizando la circulación interna.
El espacio fue diseñado para albergar cómodamente a 8 personas, integrando iluminación, ventilación y funcionalidad en un entorno compacto.
La construcción se llevó a cabo en un plazo de tres semanas, cumpliendo con la urgencia del cliente y demostrando nuevamente la capacidad de la arquitectura modular para adaptarse a condiciones complejas con soluciones rápidas y eficientes.
Este proyecto es un ejemplo claro de cómo, incluso en escenarios con limitaciones físicas importantes, es posible generar espacios de valor aprovechando el potencial vertical del sitio.



