Casa Atongo nace como una solución de descanso y renta vacacional para un matrimonio que buscaba una casa de fin de semana funcional, con potencial para operar en Airbnb. El proyecto se desarrolló en un terreno de 700 m², privilegiando la vista a la montaña y la conexión con el entorno natural.
A partir de dos contenedores de 20 pies, se diseñó un loft de 30 m² que integra recámara, sala-comedor, cocineta y baño completo. En tan solo tres meses se logró un espacio compacto, eficiente y listo para habitar, ideal tanto para uso personal como para generar ingresos.
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El proyecto inició con un proceso de entendimiento detallado de las necesidades de los clientes, quienes buscaban un espacio versátil: una casa cómoda para escapadas de fin de semana, pero también atractiva para renta en plataformas como Airbnb.
La propuesta arquitectónica consistió en la unión de dos contenedores de 20 pies en la parte central, generando un espacio continuo tipo loft, con un desfase lateral de 3 metros que aporta dinamismo al diseño y mejora la relación con el exterior. La orientación del proyecto se definió para aprovechar al máximo la vista hacia la montaña, convirtiéndola en el elemento protagonista del espacio.
Al tratarse de un terreno sin servicios, fue necesario desarrollar soluciones autónomas. Se instaló una fosa séptica para el manejo de aguas residuales, así como dos tinacos de 1,100 litros para el abastecimiento de agua. El sistema de gas se resolvió mediante tanque para estufa y calentador, mientras que la energía eléctrica se cubrió inicialmente con un sistema básico de paneles solares, en espera de la conexión a la red.
El diseño interior priorizó funcionalidad y confort en un espacio compacto, integrando todas las áreas necesarias sin sacrificar amplitud. En el exterior, se optó por una paleta de colores claros, pensada para mantener una apariencia limpia y ligera en un entorno naturalmente polvoso.
El proyecto fue concluido en un plazo de tres meses, gracias a la colaboración cercana con los propietarios, quienes participaron activamente en el proceso de diseño. Casa Atongo es un ejemplo de cómo la arquitectura modular puede adaptarse a contextos naturales, ofreciendo soluciones habitables, eficientes y con alto potencial de aprovechamiento.












